Estudios astrologicos
La lectura de los astros nos enseña que no hay nada ni bueno ni malo. Hay caminos diferentes y por ello resulta esencial respetar y valorar cada uno de esos caminos y cada persona que los recorres. Un dia le pregunté a un ser que trabaja con la energia de la vida que nosotros no vemos:"¿Hay Ángeles buenos y malos?", y me contestó: "Este concepto es puramente terraqueo ya que nosotros no tenemos ni posemos el concepto de lo malo. Nosotros partimos de que todo es evolucion y lo que vosotros catalogais como malo, para nosotros es simbolo de evolucion; por lo tanto, en la armonia cosmica y plena todo es bueno."
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
¿Tiene que tomar una decision importante en relacion con su familia, pareja o vida sentimental? | ¿Es une relación pasajera o duradera y cómplice? ¿Cuáles son los puntos fuertes y los puntos fragiles que deben ser trabajados en esta relación? ¿Como consolidar sus relaciones sentimentales y elegir las personas que mejor le van? | Resolución de conflictos emocionales | La Sinastría es un diagnóstico de los puntos de compatibilidad fuertes y de los demás más débiles. ¿Cual es vuestro nivel de compatibilidad? | Si deseas anticipar los problemas o fortalecer tus relaciones profesionales con un socio o varios socios, encarga un estudio de sinastria | Respuestas canalizadas a preguntadas detalladas
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Vida y Energía
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Bienvenida, Bienvenido
Me llamo Alana y leo el holograma personal de cada ser que me consulta en persona o por correo.Parto del Eje de Destino y a medida que lo voy leyendo canalizo las informaciones utiles para la persona que me consulta. ¿Quieres saber que vidas pasadas te estan creando obstaculos y como puedes resolver estos bloqueos?
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Historias de la Vida invisible
LA CASA DE COMMENSACQ
La casa estaba abierta y entramos a visitarla sin compañía. La casa tenía cuatro habitaciones una tras otra y me fascinaba el lugar. Era silencioso y pacífico. Oímos una lechuza y el viento agitar las mimosas amarillas de febrero. La última habitación de la casa acabo de encandilarme. Había un gran fresco que ocupaba toda la pared frente a la ventana. Era una virgen, con un vestido rosa descolorido, un collar de perlas y un fondo azul. Me detuve porqué en aquella pintura había una presencia. Me quedé un larguísimo rato intentando entender quién estaba ahí, quién habitaba en aquél fresco, quién vestía aquél vestido rosa. Tenía la certeza que aquél ser no tenía compañía y que no era infeliz en aquél lugar. La casa era como un sueño y me impregnaba de pies a cabeza. Mi deseo del fondo del corazón era comprarla y mientras examinaba todos los rincones, de repente vi la llave de la casa abandonada sobre la repisa de la chimenea. Antes de marchar, cojí la llave y antes de despedirme de la virgen, le pregunté: "Te agradezco que me digas la verdad, ¿es mía esta casa?, si es mía déjame guardar la llave hasta la compra, si no es mía volveré para dejar la llave sobre la repisa de la chimenea". Apenas había terminado mi frase que la gran llave de hierro me cayo de la mano con grandísimo estrépito. Supé de inmediato que la presencia, al hacer caer la llave que yo apretaba con un gran deseo, me había indicando con inmediata claridad que aquella casa no era la mía. Pero como tantas veces cuando deseamos algo, escuchamos rara vez las señales de la vida. De modo que volví a mirar aquél ser que habitaba en el fresco y le pedí que me dejara la llave hasta que yo pudiese comprar la casa y en caso de no poder comprarla, se la vendría a devolver. Le dí las gracias, le hice una larga oración para ayudarla a marchar de aquél lugar porque nadie debe permanecer atrapado entre paredes y me marché con la llave. Vivíamos a más de 600km de distancia. Sin embargo meses después, regresé como prometido para devolverle la llave. El ayuntamiento nos había anunciado un precio que podiamos pagar pero el proprietario de repente lo dobló. Por alguna razón aquella casa no era la nuestra. La presencia vestida de rosa tenía razón y años más tarde cada vez que intenté comprar en aquél lugar de Aquitania, algún incidente insospechado quebraba la adquisición.



